05-06-2001. Análisis AMPLIADO EXTRAORDINARIO de la TRIPLE semana del 14 de mayo al 3 de junio de 2001 del Servicio Analítico-informativo de la RED VASCA ROJA



      7.1. La decisiva importancia de SÓLO 294 VOTOS o el peso del escaño vigésimo quinto de Bizkaia que libera a PNVEA de estar atrapado entre la espada española PP+PSOE y el muro del independentismo consecuente de EH.

      He venido a lo largo de este texto, como hago siempre al analizar resultados de elecciones, fijándome sobre todo en el número de los votos. Porque es lo que permite realizar la medición que es fundamental: la de cuantas mujeres y cuántos varones apoyan o han dejado de apoyar qué propuestas o proyectos políticos.

      Pero siendo eso cierto no lo es menos que también es preciso tener en cuenta cuántos escaños han proporcionado las distintas sumas de votos logradas por los diversos proyectos. Por la evidente razón de que en el sistema vigente en la C.A.V. son los escaños los que permiten o no conservar o perder o ganar el Gobierno.

      Fijarse en los escaños es además especialmente necesario en la C.A.V. porque se reparten por igual, 25 para cada territorio histórico, a pesar de las notables diferencias de los censos electorales respectivos y, además aplicando la regla D’Hondt. De forma que el PP ha conseguido su noveno escaño en Araba (el último, 25º, atribuido en Araba) gracias a un cociente de sólo 6.970 votos mientras que la coalición PNV-EA consiguió su duodécimo escaño en Gipuzkoa (el último, 25º, atribuido en Gipuzkoa) gracias a un cociente de 16.953 votos y "tuvo que pagar" un cociente de 27.995 votos por su duodécimo escaño en Bizkaia (el último, 25ª, atribuido en Bizkaia).

      He ejercido profesionalmente varias veces como director técnico de una campaña electoral. Y siempre he insistido como consigna clave en que "Un voto es un voto y hay que rebañar todos los que se puedan porque un mínimo puñado de votos puede ser la clave de la victoria o la derrota". Quizá haya sido el 13M el ejemplo más espectacular de la validez de esa consigna. Porque si el PSE-PSOE hubiera añadido en Bizkaia tan sólo 294 votos a los 139.684 que efectivamente consiguió HABRÍA ARREBATADO A LA COALICIÓN PNV-EA SU DUODÉCIMO ESCAÑO DEJÁNDOLE EN 11 MIENTRAS QUE ÉL AUMENTABA LOS SUYOS DE 4 A 5.

      Vuelco que habría sido decisivo. Porque entonces la suma de escaños PP+PSOE habría sido 33 (19 del PP + 14 del PSOE). Superior a los 32 en que se habría quedado la coalición PNV-EA.

      SE HABRÍA REPETIDO EN LA C.A.V. LA SITUACIÓN POLÍTICA PARLAMENTARIA DE LA ANTERIOR LEGISLATURA. La coalición PNV-EA habría vuelto a encontrarse entre la espada española PP+PSOE y el muro del independentismo de EH. Forzada a escoger entre repetir el acuerdo de Gobierno con EH para hacer valer la mayoría absoluta abertzale (pagando el precio político exigido por EH: actuar en clave de camino a la independencia) o quedar a merced de la mayoría minoritaria PP+PSOE. Porque en una tal situación la presión nacionalista española en el Estado sobre IU habría hecho imposible que hiciera lo que ahora sí puede hacer: sumar sus 3 escaños a los del PN-EA.

      Todo eso, tan decisivo, podría haber pasado sólo con que el PSOE hubiera conseguido 294 papeletas de voto más en Bizkaia.

      La "culpa" de que eso sea así es del sistema D’Hondt que corrige el sistema proporcional electoral vigente en el Estado español, también en la C.A.V. diseñado para primar a los partidos con mayor número de votos.

      Los escaños se van atribuyendo, según ese sistema D’Hondt de la siguiente manera: se dividen los votos de cada partido en cada provincia sucesivamente por 1, por 2, por 3, por 4, por 5, por 6, por 7, por 8, por 9, etc. (en el caso del 13M hasta por 12 en Bizkaia y Gipuzkoa y hasta por 9 en Araba). Y luego se van atribuyendo los 25 escaños a los distintos cocientes de esas divisiones, de mayor a menor.

      Pues bien, el vigésimo quinto escaño de Bizkaia se ha atribuido a la coalición PNVEA porque sus 335.945 votos, divididos por 12, arrojaban un cociente de 27.995,4. Mientras que los 139.684 votos del PSOE, divididos por 5, arrojaban un cociente inferior: de 27.936,8.

      Si el PSOE hubiera conseguido en Bizkaia sólo 294 votos más habría sumado 139.978. Que divididos por 5 habrían supuesto un cociente de 27.995,6. Superior al cociente 12 de PNV-EA y por tanto con derecho al escaño vigésimo quinto de Bizkaia.

      Esa exigua diferencia es la que provocó que durante los últimos minutos del recuento provisional de la noche del 13M estuviera bailando un escaño entre PNVEA y PSE-PSOE.

      Así de exigua, así de raspada, así de "por un pelo" ha sido en escaños la victoria del PNV-EA.

      Así de grande ha sido la suerte del PNV-EA. Así es como 294 votos de menos han cambiado las perspectivas políticas inmediatas en la C.A.V.


      7.2. EL ALIVIADO MIEDO DE CLASE DE PNV Y EA. O el vuelco de la correlación de fuerzas derecha abertzale vs. izquierda abertzale. En 1999: menos de 2 a 1 y bajando. Después del 13M 2001: más de 4 a 1. Una explicación retrospectiva de la traición objetiva del PNV y EA al Acuerdo de Lizarra-Garazi y a sus conversaciones y acuerdos con ETA

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